viernes, 27 de mayo de 2016

DIARIO Y FORMA DE UN COLONIZADO




















"Mi apellido; ofendido; mi nombre; humillado;
mi estado civil; la rebeldía; mi edad; la edad de piedra"

-Aimé Césaire
Las armas milagrosas


Hoy,
sigo despertando anónimo;
lo primero que ven los ojos al abrirse es el miedo
usando mis vestidos y mis máscaras;
no hay brecha en esta única hora de borrarse;
todo es lo mismo, pero no quiero nada más;
soy ciudadano, siempre me llega algo de la limosna

la lluvia cuando cae es la misma: rompe contra el suelo.

Me hablan de cambios,
me dicen que vendrán los americanos a domarnos,
porque no sabemos pensar, y despilfarramos todo;
me duele saber eso, pero ¿qué importa?
yo creo que todo se trata de mí, y de cómo me sienta
no entiendo tanta protesta, o griterías románticas
Estados Unidos es gloria, aun con Donald Trump
y su gruñido de jabalí contra las masas;
lo importante es que yo esté tranquilo, sentirme protegido,
saber que todo seguirá igual, ver el mismo jardín
en una herradura de insomnio en repaso de mi vida

creo que ahora,
con esta revolución empezada por los gringos, nos irá bien,
así que no cambiaré mucho la rutina, ¿para qué?
ellos, nos darán una buena lección de cómo administrarnos
claro está, votaré por un cambio de gobierno, menos malo,
este gobierno nos ha hecho una mierda, ¿no lo ve usted?
al menos nos consuela que esa Junta que tanto maldicen

nos dará una aurora de candados y cerezas,

el pensar no le viene bien a nadie
"la mente es la loca de la casa" dijo, ¿la monja de Ávila?
no recuerdo el nombre, pero lo dijo

no entiendo tanto revuelo,
ya prontito me doy un viajecito a Orlando,
me han hablado maravillas de Animal Kingdom
quiero desayunar con Mickey Mouse y su horizonte plástico,

la vida sigue, mi pana,

la lluvia cuando cae es la misma: rompe contra el suelo.

Marioantonio Rosa.© 2016

martes, 24 de mayo de 2016

JUEGOS DE SOMBRA















Voy a mi sombra;
suelto en ola viva, su cardumen
hermoso de vasos rotos,
que devuelven soledad, a su corto cielo;
voy a mi sombra y su pértiga azabache
donde se va hiriendo mi tibia adivinanza, el siempre,

donde el ser espera su desolada estación
y después, tan mía.

Ha madrugado sola, mi sombra;
umbra, piedra madura, desolación,
donde los colores regresan a su fuego
y bifurca un río pálido que va a la noche;
hablo una palabra, y la palabra se estira
como la mano del aire en el tejado de los huérfanos

de herido sol.

Herido amor, esta vez,
va mi sombra en su cintura de nombres olvidados
o vuelve en nombre propio
con un rostro lunar que se va surcando,
y ahí está, retratada,
como un tronco iniciándose en la hierba

terca y veloz
donde no estoy.

Marioantonio Rosa.© 2016

viernes, 20 de mayo de 2016

EL SILENCIO














Por mucho tiempo he querido escribir sobre el silencio;
su raza de invisibles, su vaso de contemplaciones
y la obsidiana de su templo amarrada entre aguas
donde la voz se pierde en un duelo de espejos

casi como el cuerpo de un cuchillo.

He perdido todo por el silencio
y vivo en la costumbre de repetirme en su habitación;
el deslizarme en su lengua de mil barrancas
nacido y caído entre sus nudos, nacido y caído hacia su sed.
Los relojes se pierden solo en el abismo de su madrugada
y es difícil pensar la tierra,
es demasiado sueño vestirse de orillas

y amarse en su círculo.

Pero es el silencio,
voy a él, ahogado en un desnudo de noches próximas
y tiendo dulcemente mi fogata,
espero su mano de figuraciones, su mano ronca de avatares

dejo pasar el amargo siglo de los hombres
de aquellos que me aman y me odian

simplemente
voy acariciando con silencio mis nuevas armas

antes de regresar a la tierra.

Marioantonio Rosa.© 2016

martes, 17 de mayo de 2016

ELOGIO DE LA NOCTURNIDAD


















Escribo noche,
con una antorcha de dedos transparentes;
escribo el más allá de ese cuerpo ajeno
que por el cielo riega su patria incomprendida de luces;
y la refriega dulce, desmembrada de las constelaciones
donde un ángel se desnuda en la mesa de los adivinos

y el aire toca el arpa, sonámbulo.

Al salir al patio
y encender un cigarrillo, miro la noche a cuestas
aqui feliz conmigo, a paso ronco en su rodaje;
escucho el piano roto de los múcaros
la voz de soledad liberada en los árboles,
y el acoso, dulce y memorial del camino más dormido;
imagino que el alma, otra vez, es un espejo recien lavado
por la preguntas altas en lo incierto,

veo que la poesía abre su cuchillo de letras
buscando sangre nueva.

Y aquí estoy
en alba escribiendo noche, rodando el río que quedó
de ese pasado corto y amado,

donde me vi tan pequeño,
mirando al cielo largamente,

templo definido.

Marioantonio Rosa.© 2016

sábado, 14 de mayo de 2016

EPÍSTOLA PERDIDA A JOSÉ LUIS CUEVAS















(a modo de voz con el pintor mexicano José Luis Cuevas)

''Una risa, 
Como un aullido 
Desde el fondo del tiempo 
Desde el fondo del niño 
Cada día 
José Luis dibuja nuestra herida”

-Octavio Paz,
Totalidad y fragmento
.
aprendí a fingir héroes
para llegar a este autorretrato de tus grises;
aprendí a manejar la noche perdida
el ángel desnudo en ceniza y el mar a trueno;
hice en la letra el descanso subceleste
donde las flores no temen marchitarse;
allí estaba, cortado a mural, tu río bifronte, recio,
sonando como un paisaje incendiado de voz
y la voz también de otros siglos por el viaje

aprendí por rebeldía esta belleza de la rabia

después de Kafka
el desvelo de tu frente, y el color que se cruza
como una simiente de mar abierto;
el paralelo fresco aun donde la herida sanadora habla
su abanico blanco de profecías,
y otra vez el herraje de aquel caballo marino
fundido en Acapulco, al piano de los celajes

aprendi de nuevo a escribir poemas disecados

y de nuevo ese pintor que se desvela,
sobre este claroscuro ya hecho corazón, o muerte;
ya cruzando las manos en su cirio de cuerpos usados
ya infinito humano, ya calma por la visión,

desvelado hombre del cauce,
magnífico aprendido.

Marioantonio Rosa.© 2016

sábado, 7 de mayo de 2016

UNA VIEJA LÁMPARA EN EL COMEDOR



















(Diálogo con Anna Atmatova)


Anna, te decía
que las flores no regresan
que el fuego está mojado, y sus crespones
se invaden en piel confusa, y que el amor,

es grande en la memoria

te decía
que vestimos besos viejos
oleajes de alfilres puestos al sol
que llegan a nosotros
como esa lluvia desnuda en la ladera
herida con arcilla de oración

mira el mundo
los techos flotantes de sus hijos, el cielo,
la guerra y su rodaje
la mujer que llora marchitando la pared

triste y ausente

vieja lámpara
balbuceando estas palabras de tus nudos
humo de imágenes
descolgando una espada de pájaros
solo imagina
tu nueva soledad entre los seres

y el día de tus poemas

entre siglos,
amparándonos.

Marioantonio Rosa.© 2016

sábado, 30 de abril de 2016

ODA DE LOS DÍAS TRISTES











No puedo decir que estoy triste;
afuera, hay un pájaro brindando lámparas
para buscarle un lugar a este cielo tan nublado
tan latido de destierro, tan natural;
no se puede llorar si el verde de los árboles tiene son de espírtitu
y parecen cercanos los ramajes como brazos
que te abrazan y tocan a tu puerta; un desvelo hermoso
es el agua que queda de todas las lluvias desmayadas

y el silencio que me escucha a sombra.

El aire está detenido,
nos va mirando con herida de ventana interior;
unos ojos donde no queda nada de los hombres
no queda el eco de los panes y los peces

alguien, nos riega el amor de su ausencia.

¿Cómo es posible entonces, la poesía?
No sé, encontré estos versos marchitos desde el mar
hablando de cenizas o puentes rotos;
encontré redes lanzadas contra un rostro que canta;
encontré la sala sin amigos, la televisión encendida,
y un documental sobre Golda Meir en los días de palomas

todo en un tierno objeto de destiempo.


Y al final, esta mañana
colgada en un jardin de amparo cenital

como si quisiera de semillas,
llamarme con tristeza.

Marioantonio Rosa.© 2016