miércoles, 8 de junio de 2016

RETORNO A LOS SOLILOQUIOS DE LÁZARO


(A manera de recado para el poeta Manuel Joglar Cacho)

''¿El secreto?: Buscadlo en el panal oculto''
-Manuel Joglar Cacho
Los Soliloquios de Lázaro
















Voy haciendo la costumbre
de crearme a las lloviznas de tu voz
a la otra visita de la sombra
su entrada torcida en la pared con su crepúsculo
las bocinas de los autos bajo su vidrio
esta modernidad que nunca reza a sus muertos

esta tierra en desnudez malsana.

Perdona estas flores de arenisca
no supe qué podría traerte desde el costado de Lázaro
ese hombre que pasaba lento en tu poema
con una espalda cicatrizada en el panal oculto
o en la lisa enredadera donde ya envejece el milagro

del hombre que ya sin norma asesinó a la muerte.

Son muchos días
sin el agua de la noche y el verano;
muchos días con ese abecedario escondido de tu espejo
deshojando la hojarasca que te prohibe amar;
son tantos días que no sé escribirte de otra manera
solo sal, y templo.

Pero no, Manuel,
no puedo rescatarme en la gran ventana de tu verbo
tan innúmera y abierta a los hijos de sus mundos;
no puedo echarme a dormir bajo la higuera de tu ojo
esculpido con el insomnio del Cristo que buscabas;
soy aquél, con las manos lavadas de angustia

y la vuelta oscura en la columna del aire.

Pero Lázaro retorna entre hogueras
y vuelve contigo a la mesa del delito, donde ayer
el hijo del carpintero lo hizo más grande que la muerte
lo hizo lejano a todo
lo hizo primero y postrero, ángel cortado en aguaceros

y tú, poeta, en él,
su secreto.

Marioantonio Rosa.© 2016

sábado, 4 de junio de 2016

RECADO A MUHAMMAD ALI


















Oh domador del mundo civilizado,
de los periódicos, las fotos hambrientas, las entrevistas,
donde solo tu voz brotaba en su reino momentáneo
abriendo todas las puertas en la ira del ángel;
oh Muhammad Ali, alias Cassius Clay,
chico pobre de Louisville Kentucky, chico de la tierra
labrado en el alba con la saliva de un astro;
el chico boxeador y medallista olímpico, después,
el rebelde sin ciudadanía, caminante con Malcolm X
derrotando los semáforos, las vías blancas, los avisos;
el chico negro y hermoso que no fue a la Guerra de Vietnam
el chico noble que no creía en los enemigos,
y el hombre de igualdad, dándose en pedazos de multitudes

hijo y obrero legítimo del mundo.

Oh, mensajero del aguacero regado a los bullicios,
mensajero de los niños, espada del futuro;
en ti doblaba la luz su rebeldía en los palacios
y tomabas agua fresca con los aldeanos, hablabas su dialecto,
y ponías en tu alma su calendario de canciones,
subías al ring, danzabas en tu antorcha de adivinanzas,
intentabas ser un dios en leve silencio de estrategia,
un dios sin ejércitos, acorralado en las sogas,
golpe a golpe, hombre de látigos, hombre de gritos,
hasta encontrarte en un triunfo que te robamos todos

domador del mundo civilizado, ¿sigues de pie?
¿aun camina en la cena de las banderas toda tu victoria?

hermano,
ya no quedan aguaceros al nombre de tus ojos,
ya nadie se rebela y pide la vida,

la gente se ha marchado,
el bullicio está vacío.

Marioantonio Rosa.© 2016

martes, 31 de mayo de 2016

DE PROFUNDA RAÍZ













(Otras estampas de la vida)

Esta raíz del reino
en un rostro de tierra pura y constelada;
este reino en aguacero de hombre solitario
y el mar duro en su territorio,
marejada adentro y polvo, hiriente en su solsticio
donde sin pedir,
una eternidad levanta su altar de luces.

Árbol,
pero no su corona ya perdida en soles o noches de tiempo
sino que, en ese sur macizo, de dios rodante,
busca y busca el sosiego fresco de la tierra;
ancla de palabras al poeta,
y el poeta inunda su frente al idioma del reflejo
donde caminantes se desnudan cantando el abandono;
raíces, bellas y tercas, de sal morena, o de navaja
haciendo un corazón que el hombre no alcanza

el hombre, única cercanía de la muerte.

Y vuelvo hacia el hombre,
pero no de él, ni de sus ojos que lo pierden todo;
me echo a perseguirme en el párpado de esta profunda raíz,

que imagino,
como el alma que en una noche se acerca

bajo tormenta de hogueras.

Marioantonio Rosa.© 2016

viernes, 27 de mayo de 2016

DIARIO Y FORMA DE UN COLONIZADO




















"Mi apellido; ofendido; mi nombre; humillado;
mi estado civil; la rebeldía; mi edad; la edad de piedra"

-Aimé Césaire
Las armas milagrosas


Hoy,
sigo despertando anónimo;
lo primero que ven los ojos al abrirse es el miedo
usando mis vestidos y mis máscaras;
no hay brecha en esta única hora de borrarse;
todo es lo mismo, pero no quiero nada más;
soy ciudadano, siempre me llega algo de la limosna

la lluvia cuando cae es la misma: rompe contra el suelo.

Me hablan de cambios,
me dicen que vendrán los americanos a domarnos,
porque no sabemos pensar, y despilfarramos todo;
me duele saber eso, pero ¿qué importa?
yo creo que todo se trata de mí, y de cómo me sienta
no entiendo tanta protesta, o griterías románticas
Estados Unidos es gloria, aun con Donald Trump
y su gruñido de jabalí contra las masas;
lo importante es que yo esté tranquilo, sentirme protegido,
saber que todo seguirá igual, ver el mismo jardín
en una herradura de insomnio en repaso de mi vida

creo que ahora,
con esta revolución empezada por los gringos, nos irá bien,
así que no cambiaré mucho la rutina, ¿para qué?
ellos, nos darán una buena lección de cómo administrarnos
claro está, votaré por un cambio de gobierno, menos malo,
este gobierno nos ha hecho una mierda, ¿no lo ve usted?
al menos nos consuela que esa Junta que tanto maldicen

nos dará una aurora de candados y cerezas,

el pensar no le viene bien a nadie
"la mente es la loca de la casa" dijo, ¿la monja de Ávila?
no recuerdo el nombre, pero lo dijo

no entiendo tanto revuelo,
ya prontito me doy un viajecito a Orlando,
me han hablado maravillas de Animal Kingdom
quiero desayunar con Mickey Mouse y su horizonte plástico,

la vida sigue, mi pana,

la lluvia cuando cae es la misma: rompe contra el suelo.

Marioantonio Rosa.© 2016

martes, 24 de mayo de 2016

JUEGOS DE SOMBRA















Voy a mi sombra;
suelto en ola viva, su cardumen
hermoso de vasos rotos,
que devuelven soledad, a su corto cielo;
voy a mi sombra y su pértiga azabache
donde se va hiriendo mi tibia adivinanza, el siempre,

donde el ser espera su desolada estación
y después, tan mía.

Ha madrugado sola, mi sombra;
umbra, piedra madura, desolación,
donde los colores regresan a su fuego
y bifurca un río pálido que va a la noche;
hablo una palabra, y la palabra se estira
como la mano del aire en el tejado de los huérfanos

de herido sol.

Herido amor, esta vez,
va mi sombra en su cintura de nombres olvidados
o vuelve en nombre propio
con un rostro lunar que se va surcando,
y ahí está, retratada,
como un tronco iniciándose en la hierba

terca y veloz
donde no estoy.

Marioantonio Rosa.© 2016

viernes, 20 de mayo de 2016

EL SILENCIO














Por mucho tiempo he querido escribir sobre el silencio;
su raza de invisibles, su vaso de contemplaciones
y la obsidiana de su templo amarrada entre aguas
donde la voz se pierde en un duelo de espejos

casi como el cuerpo de un cuchillo.

He perdido todo por el silencio
y vivo en la costumbre de repetirme en su habitación;
el deslizarme en su lengua de mil barrancas
nacido y caído entre sus nudos, nacido y caído hacia su sed.
Los relojes se pierden solo en el abismo de su madrugada
y es difícil pensar la tierra,
es demasiado sueño vestirse de orillas

y amarse en su círculo.

Pero es el silencio,
voy a él, ahogado en un desnudo de noches próximas
y tiendo dulcemente mi fogata,
espero su mano de figuraciones, su mano ronca de avatares

dejo pasar el amargo siglo de los hombres
de aquellos que me aman y me odian

simplemente
voy acariciando con silencio mis nuevas armas

antes de regresar a la tierra.

Marioantonio Rosa.© 2016

martes, 17 de mayo de 2016

ELOGIO DE LA NOCTURNIDAD


















Escribo noche,
con una antorcha de dedos transparentes;
escribo el más allá de ese cuerpo ajeno
que por el cielo riega su patria incomprendida de luces;
y la refriega dulce, desmembrada de las constelaciones
donde un ángel se desnuda en la mesa de los adivinos

y el aire toca el arpa, sonámbulo.

Al salir al patio
y encender un cigarrillo, miro la noche a cuestas
aqui feliz conmigo, a paso ronco en su rodaje;
escucho el piano roto de los múcaros
la voz de soledad liberada en los árboles,
y el acoso, dulce y memorial del camino más dormido;
imagino que el alma, otra vez, es un espejo recien lavado
por la preguntas altas en lo incierto,

veo que la poesía abre su cuchillo de letras
buscando sangre nueva.

Y aquí estoy
en alba escribiendo noche, rodando el río que quedó
de ese pasado corto y amado,

donde me vi tan pequeño,
mirando al cielo largamente,

templo definido.

Marioantonio Rosa.© 2016